jueves, 16 de junio de 2016

¡Charlamos en La Libélula con el Liceo Paulo Freire!

¡Buenas a todos! No, no están alucinando, estoy escribiendo otra entrada en menos de veinticuatro horas. Es que en estas últimas semanas han pasado muchas cosas y por supuesto, tengo que pasar por aquí para compartirlas con todos ustedes.

Esta vez hablaré de la charla que se llevó a cabo de la mano de La Libélula Libros (y de Nazarena, a quien estaré eternamente agradecida) junto a los chicos de primer año del Liceo Paulo Freire. La charla se dio el martes de la semana pasada (7 de junio) y era con el objetivo de conversar sobre Cuentos de las tierras olvidadas, con el que habían trabajado en las clases de Idioma Español.

Fue una tarde amena, los chicos tenían un montón de preguntas (algunas bastante más interesantes y al punto de las que he recibido por adultos), y fueron amables y entusiastas. Hubo un par de chicos que no paraban de preguntar y parecía que sus brazos iban a caerse de tanto levantarse. Una experiencia hermosa vivida gracias a los esfuerzos de Nazarena y de todo el Liceo Pulo Freire. Agradezco muchísimo a la profesora de Idioma Español (que por cierto comparte cumpleaños conmigo), al profesor de Inglés (que también nos acompañó) y a la paciencia de la adscripta que permitió que todos sus chicos tuvieran una firma, a pesar de que yo firmo a paso de tortuga.



Al terminar la charla se hizo un sorteo con un Cuentos y un Vampyra. La ganadora resultante fue otra compañera de cumpleaños, a quien podemos ver a continuación en las fotos del evento.

Miles de miles de gracias por su asistencia y por su energía. Fue maravilloso compartir este momento de distención y de otro alcance didáctico con ustedes. Espero que lo hayan disfrutado tanto como yo.

A quienes quieran ver todas las fotos (cortesía de Matías Soboredo), les dejo el link al final del álbum de La Libélula Libros y del álbum de fotos preeliminares que sacó Fernando Rivero y que están en mi página de Facebook.





































Como siempre, mil gracias a todos los que estuvieron presentes (que no solo fueron los niños, sino también unos cuantos héroes anónimos) y a todos a los que les hubiera gustado ir. Su apoyo, sus comentarios y su presencia, siempre hacen que tenga un mejor día.

Un abrazo enorme y buen jueves, ¡ya se acerca el fin de semana!