domingo, 22 de marzo de 2015

¡Gracias, Dinorah!

¡Hola a todos los dinlorinos! Como ya saben, este viernes 20 de marzo tuve una entrevista por mi nuevo libro Cuentos de las tierras olvidadas, llevaba a cabo por Dinorah López en el programa Había una vez de Radio Uruguay (1050 AM).

Como algunos ya sabrán, la entrevista fue pregrabada en la mañana, por lo que el día comenzó desde temprano con mucha emoción. Me desperté con muchas ansias de ir a la entrevista, quizás por eso también mi estómago se confundió y me hizo pasar un mal momento, que por suerte se fue justo antes de que entrara al estudio de grabación. Si escucharon la entrevista o leyeron la entrada en la que avisaba de esta entrevista, sabrán que Dinorah fue parte del jurado que terminó por decidir que mis cuentos serían los ganadores del concurso, por lo que yo sabía que ella conocía al libro mejor que otros entrevistadores, porque lo había visto de primer mano, antes, incluso, de que fuera un libro. Que ella me fuera a entrevistar significaba mucho más que el hecho de darme a conocer (que es una cosa muy difícil e importante ya de por sí), sino que además era enfrentarse a alguien que analizó los cuentos en cuestión y sopesó sus virtudes y defectos. Por extraño que parezca, esto no me produjo nervios (sospecho que es porque no están acostumbrados a despertarse a esa hora), tenía ganas de ver a Dinorah.

Llegamos al edificio de Radio Difusión Nacional Uruguay y entramos al área de grabación. Quizás deba explicarles a quienes nunca han estado en una radio que, pese a que los estudios de grabación tienden a parecerse (porque deben tener todos los elementos necesarios para hacer radio), siempre es divertido ver aquello que los rodea. No puedo declararme una experta, solo he estado en cuatro entrevistas, pero ninguno de los cuatro edificios tenía algo parecido... excepto por su capacidad de generarme intriga, es lo lindo de la radio.

Una vez entramos al área anterior a donde Dinorah ya estaba grabando una entrevista, admito que me sentí a medias aliviada y a medias nerviosa, pero creo que más que nada era la ansiedad de saludar a Dinorah y la curiosidad de ver lo que me iba a preguntar.



Como siempre digo, uno debe agradecer por las oportunidades que se nos dan, y aunque yo aún no he dominado el arte de dejar de agradecer, como considero que eso no se convierte en algo malo, aquí estoy escribiendo esta entrada para poder agradecer a todos los involucrados.

Quiero, primero que nada, agradecer a Dinorah. Como soy una persona tímida, tiendo a ser una persona difícil para conversar, muchas veces no sé reaccionar, ni cuánto es poco o mucho cuando hablo, pero ella me hizo sentir tranquila todo el recorrido. Sentí que realmente escuchaba lo que decía y, más aún, resultaba interesante. Ese tipo de comodidad proviene de la inmediata simpatía y calidez que Dinorah tiene, dos elementos que uno simplemente no puede crear, uno es. Muchas gracias por la oportunidad que me has dado a mí y a mi libro y, no puedo olvidarme, ¡gracias por esas hermosas palabras con las que me presentaste!

Por supuesto, también tengo que agradecerle a todo el equipo de la radio, y todos los que hicieron posible esta entrevista, entre los que incluyo al personal de Fin de Siglo, que me dio esta gran oportunidad de seguir mis sueños y a quienes no puedo dejar de agradecer.

Y claro, a ti, que estuviste frente a la radio, que me escuchaste, que me apoyaste con palabras u abrazos; a ti, a quien no conozco, que estuviste allí sin que yo lo supiera y que tal vez decidiste darle una oportunidad a Cuentos de las tierras olvidadas.

¡Gracias y mil gracias por las oportunidades que estoy recibiendo!

Saludos a todos,

Espero que tengan una maravillosa semana,

Claudia