viernes, 10 de julio de 2015

Explorando Dinlor: Eder

¡Bienvenidos a una nueva entrega del maratón informativo de Cuentos de las tierras olvidadas! Como ya saben, Sueño de hielo tiene solo dos personajes principales o que formen parte de la acción, sin ser, claro está, el mago Amelio, del que ya hemos hablado en las otras dos entradas y del que no hay mucho más que decir como para crear una entrada entera dedicada a él. Por esa razón, ayer no hubo entrada y tampoco la habrá mañana, esta es la última entrada al respecto. Hoy nos convoca nuestro héroe singular, el humilde caballero que tanto miedo causa y que tan rápido actúa.

¿Preparados? ¡Empecemos!

Eder es un joven de veintidós años. Sin embargo parece mayor debido a sus diversas heridas, tanto su antebrazo amputado como diversas cicatrices en su cara.

Si bien en el cuento es una figura misteriosa, cualquiera que lo viera se daría cuenta que no es un aldeano, ya que posee un caballo (medio de transporte costoso) y tiene una espada (herramienta también costosa), por no mencionar su vestimenta que, aunque maltratada, parece ser de gran calidad.

Al final del cuento nos enteramos de quién es realmente Eder, pero más allá de nombres o títulos, Eder es un amante de la justicia. Y en busca de ella es que se ganó todas las marcas en su cuerpo. No siempre ha ganado sus batallas, pero he de decir que aquella en la que perdió más fue vencedor y logró evitar una gran injusticia.

Si bien no presta atención a las miradas o a las frases hirientes, Eder no se encuentra en un momento feliz de su vida cuando decide ir en busca de Diana. Sin embargo, es posible que tomar la decisión de rescatarla haya sido la salida del pozo en el que se siente hundido.

En la sala de su hogar, Eder tiene una gran biblioteca.