lunes, 6 de julio de 2015

Explorando Dinlor: Sueño de hielo

¿Cómo están todos los dinlorinos? ¿Preparados para la tercera entrega de la maratón informativa? En esta ocasión nos reúne a todos la bella historia de Diana y Eder, los protagonistas de «Sueño de hielo». Como ya venimos haciendo, primero veremos curiosidades generales y, a lo largo de la semana, se publicarán distintas entregas sobre los personajes más importantes. Como siempre, si alguien quiere preguntar algo, háganlo con libertad en el final de esta entrada o en cualquier otra.


¡Comencemos!

Este fue el tercer cuento que pensé y escribí. Está basado en el cuento de La bella durmiente aunque es cierto que tiene un toque de La Bella y la Bestia.

Antes de nombrarlo «Sueño de hielo» manejé otros nombres como «La mujer dormida» o «La mujer que duerme». Ninguno es tan bueno como el que finalmente quedó.

Si bien estos personajes no son tan conocidos por mí, hay algo en su esencia que pertenece a personajes antiguos.
Esta historia es la segunda más reciente en el calendario dinlorino actual. Sucedió en el 3763.

Es el único cuento en el que se puede decir que hay un antagonista real. Se trata del mago Amelio, un curioso personaje que, en algunos sentidos, caricaturiza a un viejo conocido de mis historias. Su maldad no es extensa y es bien combatida por nuestro héroe.

En este cuento manejé el tema de la discriminación por cualidades físicas. Nuestro personaje principal, Eder, tiene un antebrazo amputado.

El pequeño pueblo en el que transcurre la acción no tiene más de cien habitantes, por esa razón es que les resultaba tan dificultoso encontrar a la chica desaparecida.

Los guardias del castillo del reino donde transcurre la acción usan uniformes rojos, sin embargo, la milicia en general los usa verdes.


Estandarte del reino