martes, 28 de febrero de 2017

¿Por qué disminuí mi objetivo de Goodreads de 50 a 20 libros?

¡Hola, gente! ¿Cómo están? ¿Me extrañaron? Hoy vengo con una entrada distinta. Si me siguen en Goodreads  habrán visto que en mi objetivo de lectura para este año me establecí tan solo veinte libros a pesar de que el año pasado llegué a leer casi 50.



Originalmente no era así. Con toda la felicidad de haber leído más de cuarenta libros, decidí el primero de enero que iba a establecer mi objetivo en cincuenta libros. Para usar el viento que traía en la camiseta y leer más.

¿Y entonces por qué decidí cambiar mis aspiraciones? En primer lugar, lo del viento en la camiseta ya era una mentira, hacía meses que estaba teniendo problemas para leer. Y, segundo lugar, bueno, es que me he dado cuenta que voy a tener un año complicado. Manejar trabajo (y conseguir nuevos trabajos para lograr tener, un poco al menos, estabilidad económica), estudio, tesis, novelas y marketing no es algo sencillo. No es imposible tampoco, pero tengo que tener en cuenta que también que sufro de ansiedad y estrés, lo cual ya me incapacita en muchos sentidos, porque hacer algo, cualquier cosa, ya es una lucha en sí misma. No le deseo a nadie tener que batallar para hacer lo más simple y por supuesto, no le deseo a nadie tener que batallar para hacer incluso aquello que aman.

Esa es mi situación actual, y me ha llevado a que me cueste muchísimo leer. Los libros electrónicos se han vuelto casi un enemigo, el incluso cuando tengo que estudiar algo o corregir algún texto. Prefiero tener que imprimirlo a obligarme a mirar a la pantalla cuando es mucho más difícil concentrarme de esa manera.

Y eso ni siquiera significa que pueda concentrarme en papel. Debo batallar para eso. Pero leer y escribir son gran parte de mi trabajo y mi estudio, no puedo darme el lujo de agregar estrés y ansiedad por no poder terminar mi meta lectora de este año.

Este año sé que podré leer poco, o al menos poco que pueda ser contado en Goodreads, y estoy feliz con esa decisión. Menos estrés para un año que ya de por sí viene muy cargado, con muchos deseos y responsabilidades, con preocupaciones mayores que da la vida y sin olvidarme de cuidar de mí misma.

Decidí que escribiría una entrada al respecto porque sé que mucha gente toma la cantidad de libros que lee para juzgarse a sí mismo, para decidir qué tan buenos lectores son basados en ello. Y no creo que nadie debiera juzgarse de esa forma, la vida ya es lo suficientemente complicada, la gente ya hace suficientes juicios hacia otros como que para además te derrotes a ti mismo con los tuyos.

No eres más o menos lector, mejor o peor lector por leer doscientas novelas o diez.

Eres lector porque amas las historias. Porque te fascina el objeto libro y lo cuidas. Porque te gusta leer, te gusta perderte en las palabras, aunque ahora no puedas, porque prefieres escuchar música o salir con un amigo para evitar tener un ataque de ansiedad. Eres lector porque hueles las páginas del libro recién comprado, y también aquellas de los viejos libros de tus abuelos o padres. Eres lector porque te gusta mirar a tu estantería y te emociona pensar en tu siguiente lectura... aunque tardes meses, eso no importa.

Eres lector porque no puedes pensar en tu vida sin libros, sin nuevas historias, sin viejas historias. Porque hay personajes que aún te esperan en los libros y que son parte de tu infancia, a quienes te gusta regresar y te hacen sentir en casa.

Eso es ser lector. No es la cantidad, sino el amor que sientes por ellos.

Por eso, si este año, como a mí, te toca leer menos por la razón que sea, no te sientas mal, siéntete orgulloso de las historias que leas y siéntete orgulloso de ti mismo por saber poner límites que te ayudarán a mejorar tu vida.

¡Espero que tengan una hermosa semana!

¡Feliz comienzo de marzo!